Blog — 20 January 2015
Práctica en I+D en Eslovaquia.

Antes de ser seleccionado para la beca, estaba en paro. El año anterior había acabado la carrera (Ing. Téc. Industrial) en Finlandia, con una beca Erasmus, y esa experiencia me dio ganas de trabajar fuera de España, tanto por las condiciones laborales fuera de España como por el hecho de vivir y trabajar en un ambiente internacional. Al llegar a España en verano no encontré trabajo, ni allí ni fuera, por falta de experiencia laboral. Hasta que me seleccionaron del programa Argo allá por noviembre.

Cuando me confirmaron que me seleccionaban, después de acordar la fecha de inicio con la empresa, me compré el vuelo. Volé a Viena, ya que desde Madrid había vuelo directo y era lo más rápido y económico. Desde Eslovaquia me proporcionaron los horarios de los autobuses del aeropuerto de Viena a Bratislava, y me recogieron en Bratislava en coche y me llevaron al piso donde pasaría los próximos 6 meses. Respecto al piso, lo tramitaron ellos todo mientras yo estaba en España, dándome a elegir lugar de residencia, piso individual o compartido, etc.

Me recomendaron que eligiera vivir en Trnava, una ciudad situada 40Km de la empresa donde iba a trabajar, porque la ciudad cercana al trabajo era muy pequeña y hacer vida social sería difícil allí. Elegí piso compartido con habitación individual, que saldría más barato y facilitaría conocer gente, etc.

 La verdad que me esperaba que fuese un país más soviético, pero las cosas están cambiando rápido por allí. La gente mayor no sabe inglés porque les obligaban a dar ruso en el colegio, pero los jóvenes sí que pueden, en su mayoría. Claro que se nota que el nivel económico y de calidad de vida es más bajo que en España, pero no tanto como cabría de esperar en un país que hace unos 20 años era comunista.

En mi tiempo libre iba a hacer deporte, leía, o salía con estudiantes de intercambio (que hablaban inglés siempre), o con compañeros de trabajo, a bares, discotecas, o hacíamos viajes por Eslovaquia y a otros países cercanos. Al principio socializar es difícil, porque obviamente en Eslovaquia hablan eslovaco, y aunque sepan hablar inglés entre ellos van a hablar su lengua materna, pero poco a poco se va conociendo a gente y es más fácil. Durante los 6 meses visité Bratislava (ésta frecuentemente en fines de semana, ya que está a media hora y tiene muchas más posibilidades), Nitra, Zilina, fui a esquiar a los Tatras, visité Budapest, Praga, Viena, Brno, Cracovia, fui a fiestas con compañeros, barbacoas, me han enseñado la gastronomía típica, partidos de fútbol…

En cuanto al trabajo, el ambiente era bastante internacional, hay gente de Austria, Bielorrusia, Ucrania, Italia y China, además de nativos. De los nativos muchos hablaban inglés, y de los que lo hablaban algunos no tenían mucha seguridad y evitaban hablarme, pero cuando iban cogiendo confianza se soltaban, son gente bastante reservada al principio.

 En general creo que es una experiencia genial tanto en lo profesional como en lo personal. En lo profesional he adquirido una experiencia que es muy difícil de conseguir, ya que hay muy poco I+D, he mejorado el inglés, aprendido trabajar en un ambiente internacional… en lo personal, siempre creo que es enriquecedor conocer otras culturas, he conocido y hecho muchos amigos nuevos, de muchos sitios distintos, he conocido ciudades y países, que te enseñan a cambiar un poco la perspectiva y ver que el mundo y la vida no tiene por qué ser como los veíamos desde casa.

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